En Un novio en París seguimos a Laura, una profesora universitaria sevillana recién divorciada que inicia una relación con José, un español tartaja que reside en París.
Lo que podría parecer un romance típico se convierte en una divertida y, a veces, mordaz exploración de prejuicios, dinámicas familiares y verdades que nadie quiere decir en voz alta.
Su hijo, Armando, observa con frustración cómo su madre parece vivir únicamente para su nuevo novio, sin encontrar nunca el momento adecuado para compartir con ella ciertos aspectos importantes de su vida.
La situación se complica con la aparición de personajes tan excéntricos como Hermenegilda, una anciana obsesionada con el básquet, la queja y sus propias rarezas, que aporta un humor delirante y una visión desacomplejada de la vida.
La obra se mueve entre la comedia, la crítica social y los malentendidos familiares —todo ello aderezado con inteligencia, ironía y humanidad—, revelando que aquello que tememos contar es, casi siempre, lo que más necesitamos decir.